Enerblue
La sustitución de calderas convencionales de gas o gasóleo por bombas de calor aire-agua de alta eficiencia representa una de las soluciones más eficaces para reducir el consumo energético, disminuir las emisiones de CO2 y acelerar la descarbonización de edificios e instalaciones industriales.
La sustitución de calderas convencionales de gas o gasóleo por bombas de calor aire-agua de alta eficiencia representa una de las soluciones más eficaces para reducir el consumo energético, disminuir las emisiones de CO2 y acelerar la descarbonización de edificios e instalaciones industriales.
Las bombas de calor aire-agua aprovechan la energía contenida en el aire exterior (aerotermia) para producir calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria con un elevado rendimiento energético. Gracias al empleo de refrigerantes naturales como el R290 (propano) y refrigerantes de muy bajo Potencial de Calentamiento (GWP), ofrecen una solución preparada para responder a la evolución de la normativa europea sobre gases fluorados y a los nuevos objetivos de eficiencia energética y sostenibilidad.

La gama Enerblue permite producir agua caliente hasta 70ºC mediante refrigerante R290 y hasta 80ºC con sus bombas de calor de alta temperatura, facilitando la sustitución de numerosos sistemas de calefacción existentes sin necesidad de realizar modificaciones significativas en la instalación hidráulica.
Además de reducir el consumo de energía primaria y las emisiones de carbono, esta tecnología favorece la electrificación de las instalaciones y su integración con energías renovables, como la energía fotovoltaica, contribuyendo a disminuir la dependencia de los combustibles fósiles y a optimizar los costes de explotación durante toda la vida útil del edificio.
Las bombas de calor Enerblue constituyen una solución especialmente indicada para proyectos de sustitución de calderas y electrificación de instalaciones en:
Las bombas de calor se han consolidado como una de las tecnologías clave para la transición energética en el sector de la climatización. Su capacidad para aprovechar una fuente de energía renovable como la aerotermia, junto con la elevada eficiencia energética y el uso de refrigerantes de bajo impacto ambiental, permite sustituir progresivamente los sistemas de combustión tradicionales por soluciones totalmente electrificadas, más sostenibles y preparadas para los retos energéticos del futuro.